Y es que se nos llena la boca de hablar del valor añadido, de lo bueno, de lo bonito y necesario que es. Y está bien, estoy de acuerdo. Lo que pasa es que creo que a veces priorizamos demasiado en él y nos olvidamos de la base de un producto o de un servicio, y en mi opinión si no tenemos un valor base sólido y bien cimentado, lo demás terminará por derrumbarse. Improvisación en estado puro en el Episodio Flash de hoy!

Menciones y saludos: SiteGround