Reconozco que a veces me dejo envolver dulcemente por el marketing de las grandes marcas. En este caso os cuento una pequeña experiencia vivida con Eroski y de como se puede sacar aprendizaje publicitario de tareas muy cotidianas. Este episodio flash estuvo a punto de ser descartado porque no me convencía mucho pero finalmente lo rescato.

Menciones y saludos: SiteGround