Una nueva reflexión rápida, de esas que salen solas, cuando realmente tienes algo que decir y lo expulsas en forma de episodio. En esta ocasión, como opinión totalmente parcial y personal, me desahogo ante una técnica de marketing que es habitualmente utilizada, solo que en ocasiones, la vuelta de tuerca de más que se le da puede terminar en una experiencia completamente desagradable para el destinatario.